El sureste de Europa alberga algunos de los destinos más impresionantes del continente en la región de los Balcanes, que está dominada principalmente por la península homónima. Atrévete a conocer tres de sus ciudades llenas de encanto en tus próximas vacaciones.
Estas tres capitales balcánicas te conquistarán en tus vacaciones por Europa.
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1. Bucarest, la "pequeña París" de Rumania
Bucarest alberga un sinfín de atractivos, entre ellos destaca la plaza Piaa Unirii que impresiona con sus enormes fuentes soviéticas iluminadas al anochecer. El balneario Therme destaca por ser un colosal complejo termal con saunas, piscinas y toboganes.
Muy cerca destaca el Palacio del Parlamento, el edificio civil más grande del mundo, con 340,000 m cuadrados repletos de majestuosas salas y valiosas obras de arte. En el casco antiguo sobresale el Monasterio Stavropoleos por su brillante arquitectura estilo Brâncoveanu.
Por su parte, el Museo de Historia Nacional alberga en 60 salas los tesoros más valiosos del país, incluyendo las joyas de la Corona. La plaza de la Revolución destaca por su valor histórico, el Palacio Real y el Memorial del Renacimiento.
El icónico Ateneo Rumano deslumbra con su arquitectura neoclásica y su sala de conciertos. El Museo Satului ofrece un viaje al pasado rural con 340 construcciones tradicionales al aire libre. Asimismo, el Templo Coral destaca como una monumental sinagoga de fachada arabesca.
La Mansión Ceausescu revela el ostentoso estilo de vida de la antigua cúpula comunista con sus lujosos salones y piscina de mosaicos. Los icónicos castillos de Bran y Pele fascinan por su arquitectura histórica y leyendas vinculadas a reyes y a Drácula.
2. Belgrado, entre el Danubio y el Sava
Conocida como la "Ciudad Blanca", Belgrado se ubica en la confluencia del río Sava con el Danubio. En ella encontrarás tesoros como la histórica fortaleza Kalemegdan, la Asamblea Nacional de Serbia o la iglesia de San Marcos de estilo serbio-neobizantino.
La capital de Serbia también destaca por su cantidad de palacios como el Palacio Viejo, el Palacio Nuevo (sede presidencial), el Palacio Real, el Palacio Blanco y la casona musealizada de la Princesa Ljubica.
El Templo de San Sava, el templo ortodoxo más grande de los Balcanes. Destaca por su cúpula de 70 metros con una cruz de oro plateado, sus interiores en mármol con mosaicos dorados y la cripta que custodia el tesoro de San Sava.
La Plaza de la República es el punto neurálgico de la ciudad. Alberga la estatua ecuestre del príncipe Mihailo, el Teatro Nacional y el Museo Nacional, el cual resguarda más de 400,000 piezas artísticas e históricas.
Otra plaza imperdible es Terazije que alberga el Palacio Albania, el Teatro Terazije y el Hotel Moskva, de estilo Secesión vienesa con fachada de mosaicos. Recorre la calle Knez Mihailova llena de sitios culturales y negocios locales.
Adéntrate al barrio Skadarlija de ambiente bohemio. Conoce más de la historia local a través de los edificios bombardeados de Belgrado, construcciones dejadas en ruinas tras los ataques de la OTAN en 1999.
3. Zagreb, la histórica capital de Croacia
Zagreb es una ciudad moderna y cosmopolita con sitios históricos y experiencias únicas. La Herradura Verde agrupa ocho parques urbanos de estilo austrohúngaro con emblemáticos espacios como el Pabellón del Arte.
La Catedral gótica de Zagreb destaca como el edificio más alto del país. A pocos pasos, el tradicional Mercado Dolac muestra la vida cotidiana local, mientras que la histórica Puerta de Piedra resguarda una venerada capilla dentro de su pasaje.
En el casco antiguo de Gradec resalta la iglesia de San Marcos por su característico tejado esmaltado con escudos históricos. La monumental Torre Lotrscak del siglo XIII ofrece excelentes panorámicas de la capital.
Mientras que, el Túnel Gric, es un antiguo refugio de la Segunda Guerra Mundial reconvertido en pasaje cultural. El Teatro Nacional de Croacia deslumbra por su imponente fachada neobarroca de color amarillo.
El Cementerio de Mirogoj funciona como un museo al aire libre que acoge sepulturas de diversas confesiones religiosas. Por su parte, la peatonal y colorida calle Tkalieva ofrece una animada vida social repleta de terrazas, restaurantes y arte urbano.
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