Ya comenzó una de las principales competencias para los amantes de los deportes tuerca que, por segunda vez, llega el Rally Dakar Argentina-Chile. La ruta binacional de siete etapas lleva a los competidores por hermosos parajes desde Buenos Aires -el punto de partida y llegada-, a realizar una gran vuelta de 8.600 km. de recorrido, atravesando las provincias de Córdoba, La Rioja, Catamarca, San Juan, Mendoza y La Pampa, en Argentina; y las regiones de Copiapó, Antofagasta, Iquique, La Serena y Santiago, en Chile.
Para sentir el Rally Dakar en Atacama
Rally Dakar en el Desierto de Atacama
Sin dudas esta atractiva carrera es de alto nivel, y así lo han confirmado sus competidores que el año pasado realizaron el primer Rally Dakar Argentina-Chile, siendo en esa oportunidad la 30º edición de la competencia que hasta 2008 se realizaba en África. Esta aventura tuvo su inicio en 1977, cuando Thierry Lavigne se extravió en su moto durante una competencia en Libia. Salvado y fascinado por los paisajes recorridos decidió volver a Francia y crear una ruta que se iniciara en París y culminara en Dakar.
Maravillas en el desierto
Pero el recorrido no está limitado a los competidores: es accesible también para aquellos amantes de los deportes extremos ya que -específicamente en la Región de Atacama- hay agencias que ofrecen diversos tours siguiendo la ruta que ha trazado el rally y que lleva a través de dunas, históricos caminos mineros y quebradas con vestigios de los pueblos originarios de la zona.
El viaje comienza en Copiapó, ciudad de tradición minera que contó con la primera locomotora de nuestro país -fabricada por Norris en Filadelfia en 1850-, obra del pionero del transporte en nuestro país, William Wheelwright. La locomotora, que inició su recorrido en 1851 en un tramo de 81 km. entre Copiapó y Monte Amargo, actualmente es exhibida en el interior de la Universidad de Atacama.
El recorrido por la ciudad incluye su plaza de armas, llena de árboles que dan un descanso del sol durante el día, y la visita al Museo Regional, una antigua casona que alberga una importante colección histórica, arqueológica y mineralógica. Pero la ciudad no sólo ofrece recorridos históricos: también cuenta con el Gran Casino Antay, una moderna infraestructura que reúne un atractivo hotel 5 estrellas, spa, variados espectáculos y salas de cine.
Saliendo de la ciudad en dirección al este, el paisaje comienza a volverse más agreste y la casi nula vegetación se convierte en un oasis en medio del desierto más seco del mundo. El objetivo es llegar a bordo de un vehículo 4x4 a los campos dunares de Atacama, enormes montañas de arena ideales para literalmente montarlas y sentir la adrenalina al máximo en una excursión offroad. También es posible realizar el circuito en motocross, aumentado al máximo la emoción de deslizarse por la arena.
Uno de los principales atractivos es el Medanoso, la duna más grande de Sudamérica. Ubicada a unos 50 km. al norte de Copiapó en el camino hacia Inca de Oro, entre Carrera Pinto y Llano de Llampos -a más de 1.000 msnm-, cuenta con un fácil acceso por el camino a Galleguillos, Mina Rajo de Oro y Estación Juan Godoy.
En sus alrededores está la zona conocida como El Embudo, donde los jeeps y las motos se deslizan de una punta a otra. Al norponiente, en enclaves cercanos a la ciudad como el cerro Imán y Bramador y las dunas aledañas a la Scuola Italiana, donde a parte de poder realizar offroad, cada semana se realizan encuentros de grupos de sandboard.
Luego de jeepear (lanzarse en jeep por las dunas), nada mejor que disfrutar de un almuerzo en medio del desierto. Este servicio puede estar incluido en el paquete de la ruta y contempla más de una apetitosa sorpresa.
El trayecto de regreso a campo traviesa por el desierto es una oportunidad especial para tomar fotografías ya que a cada momento el desierto cambia de color mientras se posa el sol. También es hora de descubrir el desierto florido, algo único y especial que solo sucede en el desierto más árido del mundo.
Temas relacionados

