Bajo los cielos del Elqui y junto a su costa, quienes lleguen a la Región de Coquimbo podrán vivir una experiencia única que va desde la más sabrosa gastronomía, elaborada en base a una rica variedad de pescados y mariscos, hasta disfrutar de las estrellas más lejanas desde los observatorios astronómicos.
Ostiones, machas, locos, pescados de rocas, son algunos de los ingredientes que dan forma a tradicionales e innovadoras recetas de arte culinario, que se va enriqueciendo a medida que se interna en cada rincón de los intrincados vergeles interiores del valle del Elqui, el cual hace gala de aquel fruto hecho pisco, el licor que nace en el corazón de esta área.
Pero Elqui no es solamente la cuna del pisco, sino también de innumerables muestras de gran acervo cultural y sentimiento religioso, una zona orgullosa de su herencia y sus raíces, que se remontan a antiguas culturas y una herencia colonial imponente y solitaria, que permite clasificar los principales puntos de esta provincia con tonalidad poética y singular.
La comuna de Vicuña es la más extensa de la zona; el alegre paisaje y sus temperaturas mediterráneas la convierten en un lugar propicio para el descanso. Además, sus cielos son los más claros del mundo y otorgan una vista privilegiada a los observatorios Mamalluca e Interamericano Cerro Tololo, los que pueden ser visitados por el público.
Paihuano es un fiel representante de la arquitectura colonial. Su calle principal, empedrada, llega a la plaza del pueblo, la que alberga centenarios árboles que invitan a la meditación junto a la iglesia. Además, el sector cuenta con camping, cabañas y una atractiva oferta gastronómica.
En el sector de Montegrande se encuentra el mausoleo en el que descansan los restos de la Premio Nobel Lucila Godoy Alcayaga, conocida por el seudónimo de Gabriela Mistral. Sus bellos parajes albergan el Museo Casa-Escuela en honor a la poetisa, la Casa de la Cultura y la iglesia, que data de 1879.
Alegrar el espíritu
Los místicos encontrarán en Cochiguaz la ansiada paz espiritual, ya que es en este sector donde comunidades como las budistas e hindúes han decidido asentarse, debido a su gran contenido energético, considerado uno de los más altos del planeta. Además, proporcionan servicios terapéuticos a los visitantes.
En esta zona -la más apartada del Elqui- pueden apreciarse enormes cerros y coloridas montañas que albergan minas de cuarzo, oro y plata. Sin lugar a dudas, el valle del Elqui es uno de los destinos ideales para olvidarse del estrés. Es perfecto para relajarse todo el año gracias a su amigable clima, así como para realizar diversas excursiones y actividades, como trekking y tours fotográficos.
Región de Coquimbo: más allá de las estrellas
Elqui es una innumerable muestra de gran acervo cultural y sentimiento religioso, una zona orgullosa de su herencia y sus raíces, que permite clasificar a los principales puntos de esta provincia con tonalidad poética y singular.
Temas relacionados

